Primer Domingo de Mayo
La mañana es fiesta con María. Arde el incienso en la Misa Mayor a la hora
del Ángelus; cantan sus gracias los lucentinos y el Bendito Fruto de su vientre
se inmola en el milagro de amor del sacrificio. Misa Mayor: resuena el órgano
con voz litúrgica abriendo camino a la voz unida de los cantores que entonan
la Salve: Virgen Reina, Virgen Madre, Virgen de la Divina Misericordia, Virgen
de Araceli, por la que Lucena, una sola garganta, se hace velón de corazones,
llama de amor viva que dijera San Juan de la Cruz, aracelitana de los pies a
la cabeza.
Primer domingo de Mayo, el año canta en los días del mes de las flores su más
lírica canción:
| Primer domingo de Mayo |
| fiestas aracelitanas, |
| flores de amor que a la Virgen |
| abre la clara mañana. |
| Gira la brisa en el cielo |
| y a la par que gira canta |
| canciones de miel que suenan |
| a letanías marianas. |
| Esboza el sol en la fronda |
| encaje de filigranas |
| y el bronce de los velones |
| se hace bronce de campanas |
| para llamar a la fiesta |
| desde las torres más altas. |
| Hoy en Lucena es el día |
| de la Virgen Soberana. |
| Viste de limpio tus ojos, |
| abre las puertas del alma, |
| embriágate en la alegría |
| que llena calles y plazas, |
| que es el día de la Virgen |
| y Lucena se levanta |
| como una oración inmensa |
| ante su Paloma blanca, |
| que hoy el cielo está más cerca, |
| que hoy en el templo se alcanza |
| la gloria del Paraíso |
| solamente con mirarla. |
Pronunciado por Don Francisco López Salamanca.
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