La Virgen en Primavera
Baja la Virgen en Primavera. Mejor dicho: viene la primavera a Lucena, en
las viejas andas de plata de la Virgen. La trae Ella a sus pies, junto a la
media luna, entre los jarrones con flores silvestres como un presente, como
un regalo vivificador de renovación espiritual:
| Cuando el olivo florece; |
| cuando el cielo es más azul; |
| cuando los campos benditos juguetean con la luz; |
| cuando el alma se estremece |
| y es de rosa el porvenir. |
| Cuando todo el mundo siente la alegría de vivir |
| ¡Es primavera! |
| Una tarde, entre olivares |
| sonreía el mes de Abril, |
| y a la Virgen que venía |
| más morena yo la vi. |
| Una tarde en primavera |
| desde la Sierra bajó |
| y hospedada en San Mateo |
| con su hijo descansó. |
| Ya los viejos y las niñas, |
| a rezarle juntos van, |
| y las plazas y las calles |
| tienen olor de azahar. |
| ¡Es primavera! |
| Ya en las alas de los sueños |
| se remonta el corazón, |
| y parecen las estrellas |
| farolillos de color. |
| Una tarde en primavera a la Virgen yo la vi. |
| Desde entonces, todo el año |
| primavera es para mí. |
| Una tarde en San Mateo |
| a la Serrana recé. |
| Desde entonces a la vida |
| con más fuerzas le canté. |
Cuatrocientas primaveras cumplidas ya de la primera visita de la Virgen a Lucena.
Escrito por Don Antonio Santos Padilla. Voces Don Antonio Gómez, Don Francisco Sánchez.
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