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Plegaria del Santero

... Cuando yo hablé de santería la vez anterior lo hice como con una intuición premonitoria de lo que era llevar vuestras Imágenes, a vuestra manera por vuestras calles; ahora, después de haber leído los apuntes de Santería de Francisco Fernández, capataz de capataces, Frasquito el de María Pepa-Dios le bendiga y le guarde la vida muchos años- he llegado al convencimiento de que, efectivamente, la santería es un arte, porque en esas juntas de santeros a las que he aludido antes, se produce la unidad espiritual y esa unidad hace que se conjuguen las fuerzas, pero con maña; y entre la fuerza y la maña se da lugar a ese movimiento especialísimo con que vosotros lleváis los "pasos" , especialmente el de María Santísima de Araceli por vuestras calles. Todo esto produce ese arte que yo llamaría una ecuación de causa a efecto: la causa, la Fe y el efecto, el pasmo ajeno. Yo quisiera por eso que mi voz tuviera ecos universales...

¡Quién pudiera ser santero
de tu radiante hermosura
y llevarte por la anchura
del camino verdadero!
Poner el alma de hinojos
bajo tu planta divina
mientras la senda ilumina
la clara luz de tus ojos.
Dar a tu paso emoción
causando el humano asombro;
Llevarte, no con el hombro
sino con el corazón.
Y no tener otro orgullo
al final del recorrido
que poder decirte: ¡He sido
el mejor santero tuyo!

Pronunciado por Don Francisco de Sales Melguizo Fernández.