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Brisas
Aracelitanas
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(Décimas
a la Virgen de Araceli)
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| La Sierra
brilla a su vera |
| cuando
la Virgen desciende |
| es como
un velón que enciende |
| olores
de primavera. |
| Es su gloria
tan santera |
| y su anhelo
tan divino |
| que al
bajar por su camino |
| resplandece
su deseo: |
| ver de
nuevo en San Mateo |
| a su pueblo
lucentino. |
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| Cuando
nació la azucena, |
| ya a la
Virgen se parece: |
| su primer
tallo florece |
| sobre el
campo de Lucena. |
| Con fulgor
de luna llena |
| -tras de
romanos caminos- |
| brillan
sus ojos divinos... |
| Es la luz
que desde entonces |
| encienden
sobre sus bronces |
| los velones
lucentinos. |
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Pedro
Alhama Pérez.
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