Volver

 
Canción de cuna de Agosto
" Duérmete niño,
duérmete y calla.
No le des a tu madre
tanta batalla"

Mi niño duerme
tarde y mañana;
y luego, por la noche
quiere jarana.

Y su madre le arrulla
por soleares
cuando el alba clarea
los olivares.

La madrugada insomne
y extenuada,
herida por el llanto
ya se desangra.

Un perro desvelado
ladra a la luna;
estallan sus ladridos
bajo la cuna.

Los gallos corraleros
de la manzana
con las primeras luces
tocan diana.

Por la calle empedrada
pasa la recua.
Fuman los arrieros
tabaco de hebra.

El borrico "liviano"
con su campana
pone notas de bronce
en la alborada.

El Niño de la Virgen
que está en la Sierra
por el llanto, alarmado,
ya se despierta.

Y al querubín barroco
que hay a sus pies
lo manda con un beso
junto a mi bien.

Una nube de incienso
color de rosa,
un polvillo dorado
de mariposa

envuelven al chiquillo
que, al fin, descansa.
El silencio, exilado,
vuelve a la casa.

Duerme, mi niño,
reposa ya;
que tu madre, la pobre,
no puede más.
Antonio Santos Padilla.
Araceli, Julio 1961.