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La Virgen de Araceli
Fue Virgen; fue Mater Dolorosa
en la hecatombe de su Hijo amado;
fue de la Redención Divina Rosa
para librar al hombre del pecado;
fue luz, paz, amor, Madre Amorosa
y estrella del presente y el pasado.
Es la esperanza de afligida pena
que adoramos los hijos de Lucena.
Diego Rus.
(El Eco de Lucena, nº 120 Mayo, 1911)