Volver

 
A María Santísima de Araceli, elevada a Patrona de la ciudad de Lucena
Por fin, Madre de Dios, has escuchado
el eco de este pueblo religioso,
con que tras luengos siglos fervoroso
tu Patronato, ¡Oh, Reina!, ha demandado.

Contempla a todo el pueblo que animado
a tu templo con fe corre anheloso
y absorbido por éxtasis piadoso
tu Imagen a adorar entusiasmado.

Deja correr las fuentes deliciosas
de do mana tu amor y la ternura
con que has mirado el lucentino suelo:
Y en torno de tus Aras ostentosas,
en himnos cantaremos tu hermosura
al compás de las músicas del Cielo.
Miguel José Ruiz. 27-VI-1851.