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La fiesta del día de la Virgen, en el tránsito de los siglos XVII y XVIII
La fiesta aracelitana, como había sido con anterioridad, se seguía celebrando habitualmente en el Santuario, con la concurrencia de Ayuntamiento, el Clero y el pueblo, tanto habitantes de la ciudad como de su término y de una amplísima comarca, que subía en masa a la cumbre de la sierra de Aras.
Antes de la procesión tenía lugar una solemne función de iglesia en la que intervenía un predicador de prestigio y la capilla de música de la parroquia de San Mateo. Luego, en medio del fervoroso delirio de los concurrentes, se sacaba de la iglesia sobre sus andas la imagen de la Señora, en una agreste procesión a la que acompañaban música de ministriles y danzas. Si por razones excepcionales se bajaba la imagen a la ciudad, las autoridades la esperaban en la ermita de Santa Lucía, donde se hacía el recibimiento oficial, acompañando a la procesión hasta la parroquia de San Mateo.
Diversos recibos de gastos de fiestas ilustran fielmente sobre lo indicado. Así el 8 de mayo de 1697 -el día de la Virgen había sido el cinco- Francisco de Montoya acusaba recibo de 176 reales "de los cohetes y fuegos que se han gastado en la fiesta de nuestra Señora de Araceli en los años pasados de 95, 96 y 97". El día 12 inmediato el músico ministril Juan de Arjona Saravia hacía efectivos 89 reales "con los cuales nos ha pagado dos fiestas que hemos servido en nuestra Señora de Araceli y una vocación cuando se llevó a nuestra Señora..." Los derechos de la función religiosa de aquel año constan en el recibo del sacristán mayor de la parroquia de San Mateo, Pedro Muñoz Aguado: "cuarenta y cuatro reales de la Fiesta, Misa y procesión de nuestra Señora de Arazeli..."
Del año de 1699 -con la imagen de la
Virgen en San Mateo- se conserva en el archivo aracelitano la escueta aunque
íntegra relación de los gastos originados en la celebración de la festividad
del día de la Virgen -3 de mayo-, cuya celebración se había acordado en acta
del Concejo del 23 de marzo anterior:
"Lo que he gastado en esta fiesta del mes de Mayo del 99 es lo siguiente, siendo
Hermano Mayor el Señor Pedro Llano de Zamora:
-A Pedro Muñoz y Aguado por los derechos de la iglesia: 44 reales
-A el Padre fray Francisco González, lector jubilado de San Francisco de Paula
que predicó el Sermón en dicha Fiesta: 180 reales
-A Antonio Montoro, Maestro de Capilla: 80 reales
-A Juan Francisco de Montoya por los fuegos: 300 reales
-A Félix Ortiz, por las danzas: 110 reales
-A los mozos que asistían a las luminarias: 4 reales
-Las luminarias que se pusieron en las calles de la Ciudad: 4 reales
-Doce libras de cera menuda para el altar y cinco en las hachas, a 8 reales:
136 reales
-[...] al cochero por llevar y traer al predicador: 3 reales
Monta todo ochocientos y sesenta y dos reales que pagará el Mayordomo de nuestra
Señora de Arazeli: Pedro Llano de Zamora".
La última procesión general de rogativas
por la lluvia del siglo XVII tuvo lugar en la tarde del domingo 5 de abril,
estando la imagen de la Virgen en la ciudad.
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