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1910: El nacimiento de la "Revista Aracelitana"
El 16 de julio de 1910 salía a la luz pública desde las prensas de la Imprenta de Tenllado el primer número de la Revista Aracelitana, verdadero motor en la al comienzo titubeante idea de la Coronación. Fundada por el sacerdote don José María Molina Moreno, fue su primer director el también presbítero don Francisco Roldán Peláez. En sus páginas colaboraron durante varios lustros muchos devotos aracelitanos, insistiendo una y otra vez sobre el tema de la Coronación. En su primer editorial, firmado por la Redacción, se indica que la edición de la revista tiene como finalidad: "cooperar en su modesta esfera a la realización de pensamiento tan elevado y gratísimo para los hijos de Lucena..."
Desde los números iniciales, la revista apeló al sentimiento religioso y al fervor aracelitano de los lucentinos -y especialmente de las damas- para el logro de su finalidad esencial. Precisamente a las señoras va dirigida una Crónica publicada en su número 3, el 19 de agosto de 1910. Tomando como argumento los trabajos que entonces se efectuaban para la coronación de Nuestra Señora de Vallirana, patrona de Morella, se escribía: "Lo mismo decimos de la coronación de la Santísima Virgen de Araceli; será un hecho si las señoras lucentinas quieren; si para esto se juntan; si mutuamente se alientan y enfervorizan, si animan a los entusiasmados, y si comprometen y alientan a los indiferentes, porque opuestos al pensamiento, no hay ningún lucentino, y quien lo diga, miente.¿Tiempo? Uno, dos, tres años... el que sea necesario; inmenso acopio de constancia, y tendremos la dicha de ver artística y rica corona ciñendo la inmaculada frente de nuestra amantísima Patrona..."
Un año más tarde, a pesar de la referencia a cierto indiferentismo y merma del entusiasmo por la empresa de la Coronación, en la propia revista ya se alude a los donativos recogidos en metálico y alhajas para la confección de las coronas.
Todavía en enero de 1912, el editorial del número 37 se leía: "...Ella alienta en nuestros corazones la bendita esperanza de que más temprano o más tarde, el grandioso suceso de la Coronación ha de realizarse, llegando a trazar hermosísimas páginas de gloria en los anales aracelitanos..."
La existencia de la revista se prolongó hasta 1928 en una primera época, y desde enero de 1929 hasta 1931 en una segunda, ya con distinta portada.
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