![]()
1854: Las fiestas aracelitanas de la proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción.
"A las tres de la tarde, reunidos en las Casas Capitulares, el Excmo. Ayuntamiento, las autoridades militares y civiles, y la nobleza y personas notables y distinguidas de esta Ciudad, se dirigieron a la Parroquia precedidos de la banda de música (...) La iglesia estaba toda cubierta de colgaduras y láminas, muchas arañas de cristal y muchísima cera. En el tabernáculo estaba Nuestro Señor Sacramentado y abajo del presbiterio en el lado del evangelio estaba María Santísima de Araceli en su altar magníficamente adornado e iluminado y en el lado opuesto o de la epístola, en otro altar muy suntuoso la imagen de nuestro Gran Padre San Pedro (...) Además de la Capilla de Música de esta Ciudad, vinieron músicos de Cabra, Castro, Montilla y Antequera y se colocaron todos en un tablado que se hizo al efecto que ocupaba el espacio que hay entre el presbiterio y el altar de María Santísima de la Asunción, altar de maría Santísima de los Dolores y hasta el de San Juan Nepomuceno, que está después del arco hasta cuya columna llegaba (...) Se cantaron unas solemnísimas Vísperas votivas y Salve y Letanía con cera de a mano a todo el convite...
La fiesta empezó a la alborada con repique general y multitud de cohetes. A las 9 de mañana reunido el mismo convite se dirigió a la iglesia como en la tarde anterior y se celebró Misa oficiada por dicha Capilla, con la música del maestro español Cuevas perfectamente ejecutada. La Misa fue celebrada por el señor arcipreste don José Aznar y Gómez en representación del señor don Manuel Joaquín de Tarancón, Obispo de Córdoba, que no pudo venir por su enfermedad, según se le había convidado, pero concedió 40 días de indulgencia por cada acto de esta fiesta religiosa."
"Predicó en la función el señor don José Fontana y Bocasa, canónigo lectoral de la catedral de Málaga que lo hizo con una elegancia y elocuencia que admiró a los circunstantes."
"Concluida la Misa se retiró el convite estando mientras tocando la música una brillante sinfonía. A las 5 de la tarde se cantó el Rosario, Salve y Letanía y un majestuoso Te Deum. Por la noche hubo una iluminación vistosísima compuesta de doce mil luces formando magníficos adornos en las fachadas de la Parroquia y Casas del Ayuntamiento. Hubo también fuegos artificiales muy hermosos formando figuras y fuegos de colores. La banda de música ejecutó piezas hermosísimas y a pesar de la inmensa concurrencia del pueblo y de los pueblos circunvecinos no hubo el menor desorden ni disputa en ninguno de los dos días de fiesta."
![]()